En medio del Gran Océano hay una isla de la que no se atreve a hablar ningún marino .
Es una isla muy grande con una gran variedad de fauna y flora. Grandes acantilados, y arrecifes hacen que sea una arriesgada aventura intentar desembarcar en sus playas, por eso sólo los grandes marinos se atreven a hacerlo, éstos son los piratas y corsarios, arriesgados marinos cuyo valor, o mejor dicho, temeridad , hacen de esta isla su refugio, su hogar.
La realidad de esta isla es conocida por todas las flotas mercantes que dan múltiples rodeos para no pasar cerca de sus costas, pues si no encayan en sus arrecifes, son asaltadas por sus habitantes y ninguna de las dos opciones resulta agradable y provechosa.
Su localización suele enmarcarse en todos los mapas de navegación de modo que ningún marino pueda equivocarse y no reconocerla evitando así ser un botín fácil para los malvados y hostiles piratas. Es una isla Maldita.
Por el contrario para sus temerarios habitantes es el símbolo del hogar dulce hogar, donde poder descansar, relajarse y sentirse protegidos de forma natural. La fauna y la flora que les rodean hace que se sientan felices y las necesidades que no cubren con el esfuerzo de sus asaltos son resueltos por su entorno, caza, pesca, frutas...y mucho ron. El Paraiso.
Como siempre la realidad tiene diversas interpretaciones dependiendo del punto de vista de quien las realice.