jueves, 14 de abril de 2011

BUENOS AMIGOS .

Había una vez un niño que no quería estudiar, ni esforzarse, ni trabajar y no era nada responsable. Hasta tal punto que nadia podía confiar en él.
Miguel que así se llamaba el niño, sólo tenía un amigo, Alex que era lo contrario a él. Alex era estudioso, trabajador, responsable y especialmente una persona en la que poder confiar, pues era muy responsable. Miguel no hacía las cosas bien y Alex se daba cuenta de que su amigo no iba por buen camino.
Así pues Alex decidió ayudarlo para que pudiese ir por buen camino .
Se pusó a ayudarle en todos sus trabajos,  le decía como se tenían que hacer los deberes , como portarse en classe y  con los compañeros para que pudiesen confiar de nuevo en él.
Fue un trabajo duro para Alex que a veces se sentía desamimado cuando veía que su amigo no respondía como él le pedía. Pero como Alex era muy trabajador y responsable y nunca dejaba nada a medias, respiraba y continuaba ayudando a su amigo y aconsejándole, así día tras día durante mucho tiempo.
Un día que Alex no se encontraba bien y no podía hacer sus trabajos, sin saber como Miguel se presentó en su casa con los apuntes, los deberes y todo el trabajo que tenían que hacer, bien organizado y listo para entregar, Miguel llegó y se lo mostró para pedirle su opinión y Alex cuando lo vio no se lo podía creer, estaba perfecto. Alex le miró,  le sonrió y le dijo:
-Sabía que lo conseguirías , que sólo era cuestión de ayudarte, de tener paciencia, y ahora sólo me queda felicitarte, me siento muy orgulloso de ser tu amigo.
Miguel sonrió y le contestó:
-Yo si te doy las gracias por haberme ayudado y hacerme comprender que hay que esforzarse, y ser responsable para que los compañeros puedan confiar en ti, como lo has hecho tú, sin desanimarte. Creo que he aprendido que es muy importante tener amigos y especialmente amigos de verdad, que te ayudan a ver la realidad.

Y así termina este cuento los dos amigos felices y celebrando su amistad.